lunes, 3 de junio de 2013

Elixir de Olvido


La negrura de la noche en mi alma se hace densa,
Y al posarme sobre aquella mesa,
Le ruego al destino el camino hacia el olvido,
Pues esta vez será la última que yaceré carcomido.

Me hiere tu partida, me hiere que no seas mía,
Me duele saber que en la lejanía mi piel te reclama todavía,
Oh dulce agonía embriágame de valentía,
Para hacerte a un lado y hacerme de una nueva vía.

Dejaré de mirar esos ojos que ajenos me han convertido,
De aquellos labios que alguna vez besé pero ahora me han mentido,
De aquella piel que ahora otro se ha apropiado,
De aquella alma que ahora me ha hecho a un lado.

Esta noche me entrego a la noche y a sus delicias,
Esta noche busco la bebida para erosionar lo indeleble,
Busco en miradas, besos y caricias,
Un remedio para ser menos endeble.

Busco en experiencias la pócima de olvido,
Para hacer lugar a algo desconocido,
Para no recordar ni siquiera tú nombre,
Para hacer que en mi memoria tu belleza nunca más aflore.

Hoy en este lugar dedicado a Baco,
Hago este último memorial de agravios,
Le digo adiós a tu rostro, a tu recuerdo y a tu afrodisíaco,
Para hacerme finalmente inmune a tus efluvios.

Que pasen las copas y los desdenes,
Esta noche a la inconsciencia me arrojo,
Porque mañana ya no habrán vejámenes,
Porque ya mañana no habrá más despojo.

Solo miro al cielo ilusionado,
Miro buscando un poco de consuelo,
Porque donde alguna vez caí hacia el suelo,
Hoy ya yazco levantado.

Y quizás con un poco de suerte,
Poco a poco al rearmarme,
Me dé cuenta que no ha sido mi muerte,
Y así vuelva a esperanzarme.