martes, 2 de julio de 2013

Invierno en Corazones


En una noche helada de invierno en una cabaña lejana se encontraba un joven, de esos que pareciera que con una mirada desangraran a aquel que lo viera, desangrado de tristeza, como era costumbre a media noche salía de su cabaña, siempre era esa hora porque la rutina ya no protegía la mente de esos pensamientos que pertenecían a su pasado, a su añoranza, la razón por la cual miraba al cielo como si esperara que algo pasara.

De repente se acerca una joven, que tímidamente miraba todas las noches a aquella persona que miraba tan intensamente las estrellas, pero ese día algo fue diferente, esta vez salió de su escondite y se acercó por fin a su anhelado diciendo: Buenas noches, ¿no quieres ir a tomar algo caliente?, el invierno esta noche está muy intenso y podrías enfermarte.

El zombificado voltea mirar y en un gesto irónico sonríe muy tristemente, casi al punto de romper en llanto y le dice: “En el corazón de un hombre que ha perdido el amor de su vida siempre es invierno”. Ella un tanto confundida le sonríe tímidamente y muda sale del sitio como quien huye de un espanto, él gira su rostro después de dejarla huir sin inmutarse y vuelve a mirar la ilusoria luz de la luna.


Ese fue el día en el que este joven congelado murió, congelado por sus memorias, congelado en su des-amorío invierno, y ahora ella quien tanto lucho por él mira al cielo como si esperara que algo pasara.